ESCRITORES ALTIPLANO DE GRANADA

ASOCIACIÓN DE ESCRITORES ALTIPLANO DE GRANADA Y POZO ALCÓN (JAÉN)

Baza, Benamaurel, Caniles, Castillejar, Castril, Galera, Cortes de Baza, Cuevas del Campo, Cúllar, Freila, Huéscar, Orce, Puebla de D. Fadrique, Zújar y Pozo Alcón (Jaén).

ESCRITORES FUNDADORES

Miguel Ángel Martínez Pozo (Benamaurel), Antonio Víctor Martínez Cruz (Cuevas del Campo), Andrés Prieto Martín (Cuevas del Campo), Antonio Medina Guevara (Zújar), José Moreno Fernández (Orce), Francisco Arredondo Arredondo (Zújar), Luis Gámez Iruela (Pozo Alcón), Manuel Jaramillo Cervilla (Cortes de Baza), Alejandro Sánchez-Ahumada Penalva (Huéscar), Esperanza Sandoval Santander (Cuevas del Campo), Aurora López Castaño (Zújar), Manuel García Tristante (Huéscar).

SOCIOS ESCRITORES Y POETAS

Encarnación Sánchez Arenas (Fuensanta de Martos, Jaén), Juan Jiménez Salas (Tíjola), Antonina Rodrigo (Granada), Francisco Tristán García (Baza), María Victoria Molina Fernández (Caniles), José Alberto Prieto Román (Cúllar), Eva Navarro Martínez (Zújar), José Luis Fernández Valdivieso (Huéscar), Antonio Moreno Moreno (Huélago, Granada), Juan Francisco Andrade (Pozo Alcón, Jaén), Luis Vargas Alejo (Granada), José Luis Alós Ribera (Granada), José Enrique Serrano Expósito (Córdoba), David Fernández Rodríguez (Cuevas del Campo), Julio R. Carmona Limón (Sevilla), Alfredo González Vilela (Becerrea, Lugo), Manuel Gómez Serrano (Jérez del Marquesado), José Bretones Salinas (Almería), Lucía Santamaría Nájera (Soria), Aurora Tomás Asensio (Barcelona), Estrella Cardona Gamio (Valencia), Milagros Romero (Puebla de don Fadrique), Vicente Ricardo González Gutiérrez (Valdoviño-La Coruña), Carmen Fernández del Barrio (Granada), Manuel Lara Fernández (Tarragona), Leandro García Casanova (Castilléjar), Manel Flores Gómez (Sabadell), Manuel López Salazar (Pozo Alcón),Yolanda Gutiérrez Martos (Granollers), Ángeles García-Fresneda (Castril), Felisa Moreno Ortega (Alcaudete, Jaén), Jesús Daniel Laguna Reche (Huéscar) y Gonzalo Pulido Castillo (Huéscar), Amalia Moya Pérez (Cuevas del Campo), José Vilchez Plaza (Huélago), Rafael María Girón Pascual (Granada) y Augusto Jaramillo Fernández (Granada).

E-mail: escritoresaltiplanodegranada@gmail.com

ORIGEN DE NUESTRAS VISITAS

PRESENTACIÓN DEL HIMNO DE NUESTRA ASOCIACIÓN EN EL CASTILLO DE CORNELLÁ (BARCELONA)

PRESENTACIÓN DEL HIMNO DE NUESTRA ASOCIACIÓN EN EL CASTILLO DE CORNELLÁ (BARCELONA)
PRESENTACIÓN DEL HIMNO DE NUESTRA ASOCIACIÓN DE ESCRITORES ALTIPLANO DE GRANADA, EN EL CASTILLO DE CORNELLÁ (BARCELONA)

PRESENTACIÓN DE NUESTRA ESCRITORA ANTONINA RODRIGO EN CORNELLÁ (CASTILLO DE CORNELLÁ)

PRESENTACIÓN DE NUESTRA ESCRITORA ANTONINA RODRIGO EN CORNELLÁ (CASTILLO DE CORNELLÁ)
ANTONIO V. MARTÍNEZ, PRESIDENTE AEAGRA, ANTONINA RODRIGO, ESCRITORA DE NUESTRA ASOCIACIÓN, ALEJANDRO AHUMANA, PTE. "SEMILLERO AZUL" Y COORDINADOR DE AEAGRA EN CATALUÑA, JOSÉ LUIS ALÓS, ESCRITOR DE NUESTRA ASOCIACIÓN, Y ALFREDO GONZÁLEZ AUTOR MÚSICA Y LETRA DE NUESTRO HIMNO Y POETA DE NUESTRA ASOCIACIÓN.

PRESENTACIÓN ÚLTIMO LIBRO DE NUESTRO ESCRITOR MANUEL GÓMEZ SERRANO (JÉREZ DEL MARQUESADO)

PRESENTACIÓN DE NUESTRA ASOCIACIÓN EN HUÉSCAR

PRESENTACIÓN DE NUESTRA ASOCIACIÓN EN HUÉSCAR
PRESENTACIÓN DE NUESTRA ASOCIACIÓN EN HUÉSCAR

AEAGRA EN HUÉSCAR

AEAGRA EN HUÉSCAR
PRESENTACIÓN DE AEAGRA EN EL AYUNTAMIENTO DE HUÉSCAR (GRANADA)

DON VICENTE G. BARBERÁN Y ALEJANDRO S. AHUMADA

DON VICENTE G. BARBERÁN Y ALEJANDRO S. AHUMADA
D. VICENTE GONZÁLEZ BARBERÁN (DERECHA), D. ALEJANDRO SANCHEZ-AHUMADA Y ESPOSA EN LA PRESENTACIÓN

UN LIBRO DE NUESTROS ESCRITORES LA MEJOR SOLUCIÓN PARA UN REGALO

“LOS BALBOA, PODER, FAMILIA Y PATRIMONIO EN HUÉSCAR” DE NUESTRO ESCRITOR JOSÉ LUIS FERNANDEZ Y RAFAEL Mª GIRÓN

ENCUENTRO DE NUESTRO COORDINADOR ANTONIO MEDINA EN LA BIBLIO TECA DE CUEVAS DEL CAMPO

ENCUENTRO DE NUESTRO COORDINADOR ANTONIO MEDINA EN LA BIBLIO TECA DE CUEVAS DEL CAMPO
ENCUENTRO Y PRESENTACIÓN DE NUESTRO COORDINADOR ANTONIO MEDINA EN LA BIBLIOTECA DE CUEVAS DEL CAMPO

ENCUENTRO ACOLITE Y AEAGRA

ENCUENTRO ACOLITE Y AEAGRA
ENCUENTRO ENTRE "ACOLITE", "AEAGRA" Y "LLIBRERÍA CARRER MAJOR" (SANTA COLOMA DE GRAMANET, BARCELONA)

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE GRANADA SANDOVAL

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE GRANADA SANDOVAL
ALEJANDRO AHUMADA, Mª CARMEN DE LA TORRE, ANTONIO V. MARTÍNEZ Y ANTONIO MEDINA (CASA DE GRANADA, BCN)

AUTORES, ESCRITORES, POETAS Y NUESTROS LIBROS

viernes, 6 de diciembre de 2013

"SENTIR VIVO" PRIMERA PUBLICACIÓN DE NUESTRA ESCRITORA Y POETA ANABEL PÉREZ PIZARRO DE ALMOHARÍN (CÁCERES) Y RESIDENTE EN CORNELLÁ DE LLOBREGAT (BARCELONA)


PORTADA DEL LIBRO

Nació en Extremadura en un diciembre de los años cincuenta, pero inmigró a muy corta edad a Barcelona con sus padres y hermanos en los principios de los años sesenta. Creció como tantos inmigrantes fuera del sol del Sur. Ese Sur de brillantes estrellas, lleno de luz y naturaleza, con susurro del agua de los regatos y los valles sembrados de trigo, cebada olivos y en mi caso de frondosas higueras ya que abrí los ojos por primera vez en el pueblo de los higos, Almoharín (Cáceres). Reside en Cornellá de Llobregat, desde hace algo más de cuarenta años.
Su vocación por la poesía, viene dada desde los catorce años, edad en que hizo sus primeros pinitos. Años después llegó a ganar varios premios en la Escuela de Formación Profesional donde realizó sus estudios de Maestría Industrial en Químicas.
Actualmente es poeta de la Asociación de Escritores del Altiplano de Granada y Pozo Alcón (Jaén), (AEAGRA) También es socia y miembro de la Junta de la entidad Circulo Artístico Literario El SEMILLERO AZUL. En Sant Joan Despi (Barcelona) y en la cual además de ser la secretaria participa activamente en sus tertulias semanales. Colabora en los actos programados por la entidad: recitales poéticos, obras de teatro llevadas a cabo por el Grupo “Mascaras”. Siendo en este momento su regidora. 

ANABEL RECITANDO JUNTO A ALFREDO VILELA, POETA Y CANTAUTOR, TAMBIÉN, DE NUESTRA ASOCIACIÓN DE ESCRITORES AEAGRA

Poema ganador del XXI. Certamen de Poesía del Círculo Literario Semillero Azul

RETO AL OLVIDO

Anduve y sobreviví entre ensueños
siendo huésped en la larga calle del no recuerdo.
¿Acaso estuve perdida en un silencio de hielo?
Hoy me ha vuelto a sorprender el agua
helada e impasible flirteando con mis venas,
haciendo florecer recuerdos en censura
de aquellas imágenes y sensaciones
que se entregan a la memoria.

A su vez, el alma se entristece por esas horas perdidas,
estadio donde moran matices cada vez más opacos,
momentos extraños a esa luz remota que vigila
y se niega a reflejar mi imagen prendida a la tuya.

Por unos segundos, solo por unos segundos,
los dos páramos, el itinerario de la vida.
Después nos abandonamos a un reto….

RETO AL OLVIDO

Amigo, amante, querido amigo.
Nos dio la espalda Cupido
lanzando flechas sin destino,
y entre sus destellos busqué
tu sombra en mi sombra misma.

Pretendí caminar errante, sin camino,
por senda donde volé y toqué
lo azul de tu mirada;
pupilas que guardaban la ternura dentro del silencio.

Te presentí…
Y nacieron alas posándose en el viento.
Desvalijé el nácar de lunas blancas;
noches indivisibles en las que rondan
templados los sentidos y desatan
corriente de latidos en sangre callada.

Busqué en el tiempo argumentos
sin espejismos de aquellos momentos
en que fuimos cómplices del día,
abrazándonos a esas horas donde asomó la tibieza.

Guardo en un bolsillo del traje del recuerdo
una pausa en instantes de esa etapa dorada.
Viajo en la estrofa…De mi presente.

Ayer fue la inocencia la que compuso
una canción sin melodía;
arduo caminar en el cual se conmovió la nostalgia,
y entre pasos de lento divagar ... Me vistió de olvido.

Vivo en el oleaje del presente con la locura
de nuevas esperanzas.

domingo, 6 de octubre de 2013

CONFERENCIA SOBRE "FEDERICO GARCÍA LORCA" DE NUESTRA ESCRITORA ANTONINA RODRIGO, NACIDA EN EL ALBAICÍN (GRANADA)

Antonina Rodrigo nació en el Albaicín (Granada) y reside en Barcelona desde 1970. Aunque reconocida por sus estudios biográficos, ha cultivado todos los géneros literarios y sus colaboraciones han aparecido en periódicos como "Patria", "Ideal" o el "Diario de Granada", y en revistas como "Historia y Vida", "Triunfo", "Norma", "Caracol" e "Ínsula".
Con una fina sensibilidad, rigor metodológico y verdadero talento narrativo, ha dedicado su vida a profundizar en los vericuetos de la historia de España, en sus figuras más señeras.
Destacan especialmente sus libros sobre Federico García Lorca, Salvador Dalí, Manuel Ángeles Ortiz, Josep Trueta, María Antonina Fernández «La Caramba», Margarita Xirgu o María de Lejárraga, entre otras. Además su trilogía sobre mujeres silenciadas ha rescatado singulares protagonistas de la II República, la Guerra Civil y el exilio.
Sus obras están traducidas a numerosos idiomas y ha recibido por ellas varias distinciones, entre las cuales se encuentran el Premio Internacional de Periodismo Manuel de Falla (Madrid, 1975); el Premio Internacional Académie Européene des Arts (París, 1988) y el Premio Aldaba (Granada, 1989). Además, en 1981, fue finalista del prestigioso premio Espejo de España, por "Lorca-Dalí. Una amistad traicionada".
Sus últimos títulos publicados son "Mujeres para la historia. La España silenciada del siglo XX", la biografía "Una mujer libre. Amparo Poch y Gascón, médica y anarquista" –en la que aborda la trayectoria vital de esta médica comprometida con la emancipación de la mujer-, y una nueva edición, ampliada, de "Mujer y exilio. 1939".
Autora de “Mariana de Pineda”. Publicado por La Esfera de Los Libros, en el año 2004.
De padre manchego y madre granadina, nació el 4 de febrero de 1935 en el nº 1 de la albaicinera Plaza del Huertecillo. Se formó de manera autodidacta, a impulsos de la necesidad y la vocación. Ha escrito hasta el momento unas treinta obras, todas importantes pero cabe destacar las dedicadas a Mariana Pineda, María Lejárraga, La Caramba, Margarita Xirgu, José Trueta, García Lorca y Manuel Ángeles Ortiz, y las tituladas Mujeres para la historia. La España silenciada del siglo XX y Mujer y exilio: 1939.

ANTONINA RODRIGO, ESCRITORA DE NUESTRA ASOCIACIÓN, 
ALEJANDRO AHUMAMA PTE. "SEMILLERO AZUL", COORDINADOR "AEAGRA" EN CATALUÑA Y JORDI GARCÍA DEL
AYUNTAMIENTO CORNELLÁ (BARCELONA)

    CONFERENCIA DE NUESTRA ESCRITORA ANTONINA RODRIGO, JUNTO A JORDI GARCÍA, CASTILLO DE CORNELLÁ (BARCELONA)

MUJERES PARA LA HISTORIA

MUJERES OLVIDADAS

Antonina Rodrigo nació en Granada, en el barrio del Albaicín, en 1935, y desde hace décadas vive en Barcelona. Comenzó a escribir muy joven. Entre sus numerosas publicaciones cabe destacar las dedicadas a Mariana de Pineda, heroína de la libertad...
Mujeres olvidadas Las grandes silenciadas de la Segunda República Por: Antonina Rodrigo Antonina Rodrigo inició hace muchos años la labor de recuperar y dar a conocer la vida y la obra de las grandes mujeres de la Segunda República española, excluidas de la historia de España a causa de la guerra, la represión posterior y el exilio. A pesar de silencios y olvidos, la lucha y utopía de estas pioneras, convertidas en materia de estudio, forjaron a la mujer de hoy, en una crónica oral para las nuevas las generaciones. Así, en esta nueva edición revisada, Antonina rescata la ida y los logros de quince mujeres que formaron parte de la vanguardia intelectual, política y artística de España: las revolucionarias Dolores Ibárruri, Margarita Nelken, Vitoria Kent, Federica Montseny y Maruja Ruiz; la periodista María Luz Morales; las actrices Margarita Xirgu, Antonia Mercé y María Casares; las maestras María de Maeztu y Enriqueta Otero Blanco; la pintora María Blanchard, las escritoras María Goyri, Zenobia Camprubí y María Teresa León. Todas ellas rompieron los moldes establecidos y lograron conciliar la rebelión personal con la solidaridad universal de los derechos humanos.

   PATIO INTERIOR CASTILLO DEL CASTILLO DE CORNELLÁ DE BARCELONA, 
EL PASADO SÁBADO

viernes, 4 de octubre de 2013

PRESENTACIÓN DEL HIMNO DE NUESTRA ASOCIACIÓN "AEAGRA", ASOCIACIÓN DE ESCRITORES ALTIPLANO DE GRANADA, AUTOR MÚSICA Y LETRA: ALFREDO GONZÁLEZ

POETAS DEL ALTIPLANO DE GRANADA

Poetas, grandes poetas
Del Altiplano en Granada,
Cuántos versos desgranados, 
Cuántas coplas encantadas.

Tierra, campo y olivares,
Raíces de poesía,
De moros y de cristianos,
Sabores de Andalucía.

Es tu pluma arado fino,
Que surca papel eterno,
Con la sangre de tus venas
Que rasgas en cada verso.

Como fruto de su tierra,
El Altiplano cosecha,
Escritores y poetas,
Grandes libros y poemas.

Autor: Alfredo González Vilela
Barcelona, 12/05/2013


NUESTRO COMPOSITOR Y POETA, ALFREDO GONZÁLEZ VILELA HACE ENTREGA A ANTONIO V. MARTÍNEZ CRUZ, PRESIDENTE DE NUESTRA ASOCIACIÓN DEL HIMNO DE "AEAGRA" EN EL CASTILLO DE CORNELLÁ (BARCELONA) Y EN PRESENCIA DE ALEJANDRO AHUMADA, PRESIDENTE DEL "SEMILLERO AZUL" Y Y COORDINADOR GENERAL DE NUESTRA ASOCIACIÓN EN CATALUÑA Y  UN NUMEROSO GRUPO DE SOCIOS Y ESCRITORES DEL ALTIPLANO DE GRANADA.

AGRADECIMIENTO POR EL INMENSO REGALO MUSICAL A NUESTRA ASOCIACIÓN Y ANTE LA PRESENCIA DEL AYUNTAMIENTO DE CORNELLÁ

TAMBIÉN PRESENTÓ EL ACTO SU LOCUTOR JORDI DE RADIO CORNELLÁ 

ANTONIO VÍCTOR MARTÍNEZ, EL COMPOSITOR Y POETA ALFREDO VILELA, ALEJANDRO AHUMADA, PRESIDENTE DEL "SEMILLERO AZUL" Y JORDI GARCÍA DEL AYUTAMIENTO DE CORNELLÁ.

FINALMENTE, NUESTRO PRESIDENTE AGRADECIÓ A TODOS ESTE GRAN OBSEQUIO: NUESTRO HIMNO QUE, A PARTIR DE AHORA, ABRIRÁ TODAS 
LAS ACTIVIDADES QUE NUESTRA ASOCIACIÓN REALICE EN CUALQUIER LUGAR

domingo, 29 de septiembre de 2013

"LOS HIGOS CHUMBOS", POEMA DE NUESTRA ESCRITORA ESPERANZA MARTÍNEZ SANTANDER (CUEVAS DEL CAMPO)

NUESTRA ESCRITORA GRANADA SANDOVAL

Sagrada breva rayada...
¡Madre de consolación!
mi pluma tiembla agitada
 y les pide intercesión
para poder relatar
un trance que sucedió
que al pensarlo hace temblar
a todo aquel que es tragón.

Camino de traga panes
calle de come sin miedo
en el pueblo de brutales
sucedió este lance fiero.

Había un tragón profundo
en ciencias del tragadero
que cuando probaba el chumbo
olvidaba su trasero.

Armado con su navaja
y con gracia singular
por llenar pronto la panza
y hartarse hasta reventar,
en una cesta de higos

GRANADA SANDOVAL Y NUESTRO PRESIDENTE ANTONIO V. MARTÍNEZ CRUZ

alzan los chumbos la voz.

¡Nos comiste desollados
sin temor ni miramiento
y aquí nos hemos juntado
para darte un escarmiento!

Ya te puedes preparar
para dos mil apretones
que las tienes que pagar...

¡Anda, bájate los pantalones!
Se prepara, desde luego
con tres puntos de atención,

Hace un esfuerzo supremo
y no dispara el "cañón"
¡Ay gran dios de las batallas
que sino más desgraciado!

¡Cuando más valiente estaba
el culo se me ha tapado!
¿Qué será de mi barriga
si el tiro no sale cierto?
¡Santísima lavativa
ampárame que reviento!

Empezó con rogativas
al glorioso san Ramón
ofreciendo sartén de migas
y un atracón de melón...
¡Valerme, Santo glorioso,
si me sacáis de este aprieto
triunfador y victorioso
os ofrezco una función
de dulces higos...¡de higuera
y una "panzá" de jamón.

Santa Barbara bendita,
ya que tu nombre invoque
cuando cargaba la tripa,
¡Sácame de este belén!

Lo oyeron los comensales
que estuvieron en el trance
y todos dan su díctamen
para arreglar el debate.

Uno dice, Caballeros
tengo una opinión formada,
pensemos en el trasero
dolido en la retaguardia,
dos kilos ha de tomar
de excelente sal de higuera
y así podrá conseguir
de romper la pelotera.

Otro dice, ¡Hay que fijarse
que este taco está muy duro
y es necesario empezar
haciendo más grande el tubo.

La punta de una navaja
dar muy buen resultado
se le rasga la presilla
y el ojal que se agranda.

El pobre tragón protesta
con el cabello erizado,
dice que la operación
le pondrá en un grave estado.

Se fue al fondo de un parral
a poner la artillería
y le mando disparar
cuando disparaba el día.
¡Artilleros, preparad,
porque vamos a hacer fuego!
¡A parir o reventar
aquí no hay que tener miedo!
¡Por fin disparo la bala!

Fue tan grande la explosión
que vino abajo una parra
con gran precipitación!

Le hacen duque de tragaldabas
marqués del atracazón
conde de parra arrancada
de la gula gran señor
el virrey de las chumberas
el conde del hinojar
y en títulos de indecencia
medalla del cagadero
y traga chumbos sin conciencia.
Granada Sandoval

LOS HIGOS CHUMBOS

miércoles, 25 de septiembre de 2013

"TE ESPERARÉ EN LA ALCAZABA, FINALISTA PREMIO HISPANIA DE NOVELA HISTÓRICA”, DE NUESTRO ESCRITOR ANTONIO MEDINA GUEVARA (ZÚJAR)

El estruendo de un trueno hizo vibrar la tierra de la Alcazaba.

     El cielo se partía por mitades en donde hasta unos minutos antes todo era silencio que —sólo roto por el cante de los gorriones y ladridos lejanos—, pasó en segundos a parecerse a una chimenea del infierno. Los rayos atravesaban el cielo que se había vuelto tan negro como una noche, los estruendos se ahogaban entre el cielo y la tierra y el agua caía a cántaros sobre todo lo visible.
     Fue sólo un momento en que los cristianos creyeron  que Dios les estaba pasando lista de sus actuaciones, pero después de santiguarse casi todos al sentir lo que el cielo les enviaba. Llegó de nuevo la luz del cielo y brilló un arco iris que precedió a la calma. A los pocos minutos el sol asomó por entre las nubes y al poco rato todo estaba brillante a sus rayos del atardecer. Los pájaros siguieron en sus trinos como si nada hubiese pasado y todo apareció como siempre… Pero entonces empezó a sonar a los lejos un rumor acercándose al pueblo a través de la rambla, que más se parecía al galopar desbocado de miles de caballos y que al poco era la llegada de un río salvaje.
PORTADA DEL LIBRO

     Los pequeños huertos desaparecieron bajo la avalancha de aguas marrones y grises. Todo era arrastrado por la violencia que seguía el cauce hasta el río… La gente se asomaba para ver aquel espectáculo, mientras que algunos se santiguaban ante aquella fuerza que se llevaba por delante hasta piedras del tamaño de un mulo…
     Cuando se fue la avalancha y volvió de nuevo el cauce de siempre a la rambla, sobre el lecho no quedó nada, sólo la firma macabra del agua en las paredes de la Alcazaba y los arañazos mojados de manos de gigantes sobre la tierra… Todos hablaban de lo acontecido como algo que nunca se había visto, mientras que algunas mujeres lloraban la pérdida de sus pobres pertenencias y a los animales que ya no les sustentarían al llegar el invierno.
     La desolación partió hacia el rio…
     Muchos se preguntaban si lo sucedido sería alguna maldición del profeta de los moros, otros ―los más sensibles a lo acaecido―, pensaban y decían en voz baja que era un castigo divino por ser tan injustos. El cura dijo que había que dar gracias al cielo por no llevarse por delante a ningún lugareño, que fueran todos a la iglesia a rezar y de paso que fueran generosos en su aportación, ya que un milagro así, solo se daba muy de tarde en tarde.
     <<Cuando las conciencias no están limpias, se buscan explicaciones a todas nuestras actuaciones pasadas… Simplemente es un aguacero de los que caen por aquí cada muchos años.>> ―eso fue lo más sensato que se escuchó aquel día.
     Cuando todo pasó y todos emprendieron el penoso trabajo de buscar bajo el barro algunas de las pertenencias desaparecidas, todo quedó olvidado.
     Así acabó un tiempo de ocho siglos en el pueblo.
Nadie encontró nunca rastro alguno del aquel zujareño ni por lo alto, ni bajo la Alcazaba, ni en la rambla. Nadie lo echaría después en falta. Los que lo conocieron sacaron a relucir alguna vez lo pasado, pero todos lo imaginaban en la tierra de sus antepasados… No quedó rastro alguno de lo que pasó después sobre él, ni en lápida alguna, ni en documentos del cabildo o de la iglesia, ni en la rambla donde seguramente quedarían sus huesos.
     Durante siglos esta tierra fue lugar de desolación, pues, los que quedaron, como pasa con los que no aprecian lo que nada les cuesta, fue abandonada por muchos y el pueblo entró en tiempos de letargos y miserias. Después llegaron multitud de plagas y calamidades que parecieron proféticas. Algunos seguían pensando que sería un castigo divino, pero en realidad sólo era por no estar las tierras cuidadas como antes de todo aquello; llegaron también enfermedades y pestes, como si una maldición hiciera justicia a lo pasado.
     Hasta que todos se olvidaron de aquellos que partieron un día llorando al dejar esta tierra, que era la suya…
Luego contaron ―aunque eso no está documentado y probablemente sólo será una suposición romántica―, que después de partir aquellos últimos moriscos, Isabel subía a escondidas a lo más alto de la Alcazaba a esperarle cada noche que llegaba una luna llena… Hasta que pasaron por el cielo más de diez lunas llenas, que lo buscó por cada rincón y detrás de cada sombra, bajo la higuera que murió y de la que nada más quedaron su tronco y unas ramas retorcidas. Alguno dijo que a la muchacha la acabaron convenciendo de que él ya la habría olvidado, o que lo más probable es que quedara muerto en algún lugar del camino. Hasta pensó en pasar el resto de su vida en un convento de Baza, pero que al cabo del tiempo, también la convencieron para casarse con el otro.

ANTONIO MEDINA, JUNTO A SU HIJA EN ZÚJAR

     El caso es que Isabel nunca supo que su amante no pudo llegar a ella en todos aquellos meses, ni que todo aquel tiempo estuvo de ella tan cerca, que cada uno podía ver al mismo tiempo las cumbres del Jabalcón… Que no pudo soportar pensar que ella estaría con otro y que —probablemente—, se lanzó desesperado desde la Alcazaba a la rambla. 
     Aunque está claro que todo eso sólo son suposiciones románticas; que nada quedó para conformar esto. Que es un cuento.
     Pero yo sí creo que pudo ser…
     ¿Y por qué no…?
     Si ésta es una tierra de cuentos y leyendas, de fuentes encantadas, de paisajes que nos hablan de historia, ¿por qué no pudo pasar así…? Todos sabemos que las leyendas a veces están sacadas de hechos pasados.
     En fin…
     De manera romántica, pensemos que puede estar soñando su alma en alguna de las muchas fuentes de la villa, o yendo a buscar a Isabel a la de las Doncellas cuando tiene agua, o a la de la Sima, en donde a veces esperaba a verla llegar con su cántaro a la cadera. A la del Mentidero, donde cuando paso me imagino a alguien contando historias antiguas o leyendo páginas del Corán… Que en la vega, algún viejo olivo todavía recuerde verlo pasar cuando su tronco era joven. Que tal vez esté recordando cuando vio por primera vez a Isabel sumergir sus manos de cera en las aguas de una fuente ya muerta… Paseando por las veredas de la vega y el campo que tanto quería, o deambulando por las estrechas callejuelas de Zújar. Buscándola en algún banco de la iglesia esperando verla arrodillarse ante la imagen de su Patrón y la de la pequeña Virgen que trajeron… O esperando que vuelvan a buscarle a él desde los confines de algún país lejano…
     Que esté al lado de su abuelo preguntándole por asuntos de un tiempo de leyenda.
     ¡¿Qué sé yo…?!
     Puede que se fuera de aquí tras ella y que esté en espíritu al lado de los huesos de Isabel… O que quedaran los suyos enterrados entre los juncos del río que peregrina desde aquí a esa esquina de la piel de toro, después de pasar por la moruna Córdoba hasta el mar océano pasando por Sevilla…
     Aunque no nos engañemos. Lo más probable es que todo esto sea mentira, que nada de esto pasó y sólo sean pensamientos tontos de soñadores que sueñan con todo, menos con realidades…
     No lo sé… Ni quiero saberlo.


     El caso es que Isabel nunca supo que su amante no pudo llegar a ella en todos aquellos meses, ni que todo aquel tiempo estuvo de ella tan cerca, que cada uno podía ver al mismo tiempo las cumbres del Jabalcón… Que no pudo soportar pensar que ella estaría con otro y que —probablemente—, se lanzó desesperado desde la Alcazaba a la rambla. 
     Aunque está claro que todo eso sólo son suposiciones románticas; que nada quedó para conformar esto. Que es un cuento.
     Pero yo sí creo que pudo ser…
     ¿Y por qué no…?
     Si ésta es una tierra de cuentos y leyendas, de fuentes encantadas, de paisajes que nos hablan de historia, ¿por qué no pudo pasar así…? Todos sabemos que las leyendas a veces están sacadas de hechos pasados.
     En fin…
     De manera romántica, pensemos que puede estar soñando su alma en alguna de las muchas fuentes de la villa, o yendo a buscar a Isabel a la de las Doncellas cuando tiene agua, o a la de la Sima, en donde a veces esperaba a verla llegar con su cántaro a la cadera. A la del Mentidero, donde cuando paso me imagino a alguien contando historias antiguas o leyendo páginas del Corán… Que en la vega, algún viejo olivo todavía recuerde verlo pasar cuando su tronco era joven. Que tal vez esté recordando cuando vio por primera vez a Isabel sumergir sus manos de cera en las aguas de una fuente ya muerta… Paseando por las veredas de la vega y el campo que tanto quería, o deambulando por las estrechas callejuelas de Zújar. Buscándola en algún banco de la iglesia esperando verla arrodillarse ante la imagen de su Patrón y la de la pequeña Virgen que trajeron… O esperando que vuelvan a buscarle a él desde los confines de algún país lejano…
     Que esté al lado de su abuelo preguntándole por asuntos de un tiempo de leyenda.
     ¡¿Qué sé yo…?!
     Puede que se fuera de aquí tras ella y que esté en espíritu al lado de los huesos de Isabel… O que quedaran los suyos enterrados entre los juncos del río que peregrina desde aquí a esa esquina de la piel de toro, después de pasar por la moruna Córdoba hasta el mar océano pasando por Sevilla…
     Aunque no nos engañemos. Lo más probable es que todo esto sea mentira, que nada de esto pasó y sólo sean pensamientos tontos de soñadores que sueñan con todo, menos con realidades…
     No lo sé… Ni quiero saberlo.

EL AUTOR DE LA OBRA, ANTONIO MEDINA GUEVARA

     Pero no puedo evitar pensar en algo así cuando ando por las calles de Zújar, sobre todo en primavera, cuando llegan las Fiestas y recitan los Papeles, o cuando veo y oigo las tradiciones que nos dicen de moros, cristianos, diablos… Entonces, más que nunca, creo en fantasías de otros tiempos al ver lo que aquí sucede y pienso que, a pesar de tanta desidia en conservar lo que no tiene precio, a veces miro a las pocas paredes que quedan de aquel tiempo y les pregunto y me pregunto:
     ¿Qué pasaría, si parte de la historia de los moriscos de este lugar no se hubiese quemado y aún estuviera escrita y enterrada en algún muro o lugar de barrios como el de Harasmontari, el Lugar,  Haraçaçocat, Abatel, Almacaber, Jarea, Alquería…? ¿O en alguna gruta de las entrañas del Jabalcón?.
     ¿Y si se salvaron de las llamas algunos libros que hablaban de tantos siglos de historia…?
     Tampoco lo sé.
     Lo que sí sé, es que cosas así debieron pasar en este sitio. Que aquí murió una época merecedora de otro destino y que cambió la historia del mundo... Que aquel fue uno de esos tiempos en que dioses y profetas parecen mirar para otro lado, que se siguen cometiendo atropellos en buenas personas en nombre de cualquier religión… Y que a pesar de las lecciones que nos da la vida y la historia, no hemos cambiado tanto.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

EL CONDE-DUQUE DE OLIVARES. LA PASIÓN DE MANDAR

Tras el paréntesis que ha supuesto la publicación de los dos artículos escritos recientemente en Wadi-as sobre el Cascamorras con ocasión de su nombramiento como fiesta de interés turístico internacional, retomo el tratamiento de las biografías de grandes personajes que nos venía ocupando. Si antes escribimos sobre dos significativas personalidades de la historia contemporánea, Napoleón y Gandhi, ahora vamos a centrarnos en la biografía de un gran político español, Don Baltasar de Guzmán y Pimentel, el Conde-Duque de Olivares, valido del rey Felipe IV y el hombre más poderoso de España –y posiblemente de Europa- en la primera mitad del siglo XVII. Con la misma cerramos una trilogía de grandes personajes, cuyas biografías han sido escritas por ilustres historiadores y que nosotros hemos elegido para su estudio y comentario. Si las dos primeras, Napoleón y Gandhi, fueron escritas, por el francés André Maurois y el canadiense George Woodcock, respectivamente, literatos cada uno de ellos y grandes escritores de biografías ambos, la biografía del Conde-Duque de Olivares está escrita por el español Gregorio Marañón, médico y humanista, autor de prestigiosas biografías de reconocimiento internacional. 

DON MANUEL JARAMILLO CERVILLA

No desmerece D. Gregorio de André Maurois en cuanto a la amenidad, claridad y galanura de su prosa y tampoco de Woodcock, si atendemos a la profundidad y afán de estudiar los últimos pliegues de los asuntos tratados. Es un claro ejemplo de la completa formación que por su tiempo recibían los bachilleres españoles, que, a pesar de realizar carreras de ciencias, eran verdaderos humanistas, poseedores de exquisitas plumas y cultivadores de diferentes géneros literarios. Recordemos figuras como José de Echegaray y Salvador de Madariaga, ingenieros, y dentro del campo de la Medicina, a Pío Baroja, aunque el más parecido a D. Gregorio fuera el escritor Pedro Laín Entralgo, médico, historiador y ensayista, especialista en la generación del 98, guerra de Cuba y protagonista de encendidas polémicas sobre el ser de España y de los españoles, del que trataremos algún día.
Había nacido Gregorio Marañón en Madrid (1887) en plena Restauración canovista y muere en su ciudad natal en 1960, cuando el régimen del general Franco iniciaba sus años de bonanza económica. Médico endocrino, regentó la cátedra de esta especialidad en la Universidad Central (Complutense) y alcanzó un gran prestigio nacional e internacional con publicaciones de reconocida valía científica. Pero, al igual que en la Medicina, también alcanzó gran prestigio y fama por sus publicaciones literarias en materias tan diferentes como la historia, el ensayo, el arte, la cocina y el vestido. Representa, pues, el doctor Marañón al grupo de intelectuales o mejor de historiadores, interesados en adentrarse en los entresijos de la historia, no sólo política, sino en sus más variados aspectos, como corresponde a su interés por todo aquello que concierne al ser humano. Así lo expresa él mismo en el inicio del capítulo IV de este libro.
La gran aportación del doctor Marañón en el campo de la historia ha sido el análisis que realiza de las grandes pasiones humanas a través de relevantes personajes históricos, para lo que se sirvió de sus conocimientos médicos, sobre todo en las actitudes psíquicas y fisiopatológicas, como es el caso de la timidez y el resentimiento en el emperador Tiberio; la traición en Antonio Pérez, secretario de Felipe II; la duda y la inseguridad en el rey de Castilla Enrique IV; la venganza y la envidia inquisitorial mantenidas contra el gran humanista Luis Vives y su familia. En el caso que nos ocupa, el rasgo definidor de la personalidad del Conde-Duque de Olivares será su pasión por mandar, hasta el punto que el autor lo subraya como subtítulo del libro que nos ocupa y le hará ser la idea axial de toda la obra.  No obstante, las páginas más brillantes del libro son las dedicadas al análisis de la contextura física del Conde-Duque de Olivares y de su gran rival el cardenal Richelieu, validos ambos de los reyes Felipe IV de España y Luis XIII de Francia, las dos monarquías que luchaban por la hegemonía política en la Europa del siglo XVII. Alto, fornido, de anchas espaldas, cabeza grande, con tendencia a la obesidad y a la calvicie, peludo en brazos y cuerpo, Don Baltasar de Guzmán era un pícnico y como tal, de carácter cicloide, es decir, era incansable en el trabajo, madrugador, extravertido, de gran vozarrón y muy persuasivo. Pero también propendía a la alternancia de estados de ánimos de exaltación y optimismo con otros de depresión y melancolía. Aunque hay testimonios literarios que nos hablan de la fisionomía y carácter del Conde-Duque, coincido con doctor Marañón en que nadie ha dado mejor testimonio de ello que los retratos pitados por Velázquez, como lo demuestra el retrato ecuestre del Museo del Prado que ilustra este artículo. Por su parte, el cardenal Richelieu era un asténico, esto es, alto, delgado o más bien enjuto, aguileño, tenía un carácter esquizoide, es decir, frío, calculador, metódico, introvertido. Ambos tenían verdaderas ansias de poder, para lo que no dudaron en eliminar todos aquellos estorbos que se opusieran a ello, si bien su maneras fueron distintas: El Conde-Duque, extravertido y rebosante de optimismo, era absorbente en la ejecución de sus planes y se ilusionaba en proyectos grandiosos. Por su parte Richelieu, como fiel asténico-esquizoide, se eleva a favor de su austeridad y severidad, que le lleva en muchos casos a la crueldad.

CONDE DUQUE DE OLIVARES

En lo que coincidieron ambos estadistas fue en la lealtad dispensada a sus respectivos monarcas y a las monarquías que representaban. El Conde-Duque se identificó con los postulados de la casa de Austria (austracismo), heredados de Carlos I y de Felipe II, por los que puso toda la carne en el asador en la Guerra de los Treinta Años, aportando ejércitos y los ya débiles recursos de España, hasta que después de muchas alternativas, fuera vencido en Rocroi (1643). Su gran ideal fue realizar la unidad de los distintos reinos que constituían la Monarquía española, acomodándolos a las leyes de Castilla, con lo que se tendría un Estado fuerte, capaz de hacer frente a los ataques de los franceses y al resto de los enemigos de España. Semejantes proyectos eran ya inviables en la Europa de su tiempo, de modo que Francia se impuso al final y se hubo de sufrir los movimientos secesionistas de Portugal y Cataluña en 1640. Todo ello significó el final de su valimiento. 
La derrota militar y el fracaso de sus proyectos hundieron al Conde-Duque en una aguda depresión a la vez que se despertaron los odios y rencores de los numerosos descontentos que su omnímodo poder había suscitado. Madrid amanecía diariamente llena de libelos y panfletos contrarios al valido en los que se le insultaba y se hacía chanza de su persona. En el Alcázar se vivía un ambiente de constante conspiración palaciega, ejemplo de la cual fue la denominada “Conjuración de las mujeres”. El doctor Marañón realiza el hasta ahora mejor estudio de la misma. Se refiere a la conspiración llevada a cabo por la reina Isabel de Borbón, la duquesa de Mantua, la infanta María de Austria y sor María de Ágreda. La reina, alegre y frívola, estaba descontenta por el agobiante control a que estaba sometida por el valido y su mujer, doña Inés, que era su aya principal. La duquesa de Mantua era una mujer intrigante que estaba resentida contra Olivares por el trato displicente que le dio tras su fracaso en Portugal. Doña María de Austria, hermana del rey, que había sido reina de Hungría,  estaba resentida por la oposición mostrada por el Conde-Duque a su noviazgo con el príncipe Carlos de Inglaterra; y sor María de Ágreda que no dispensaba simpatía alguna hacia el valido. Marañón estima que no debe magnificar el papel desempeñado por estas mujeres, aunque es cierto que influyeron de modo directo en el monarca en su intención de derrocar al valido.   
Merece también destacar el estudio que el doctor Marañón realiza sobre las relaciones de don Gaspar con los principales escritores de su época. Del mismo destaca el llevado a cabo sobre Francisco de Quevedo. No fueron malas las relaciones habidas entre ambos, pero las circunstancias las enturbiaron en varias ocasiones. Es muy interesante el comentario que realiza a la obra “El chitón de las tarabillas”, si bien es injusta la valoración negativa que de la misma realiza, al no tener en cuenta lo acertado del escritor en sus explicaciones de carácter económico (Ver mi obra “Personalidad y pensamiento político de Quevedo”, Granada, 1981). Mucho más acertado está en señalar que la principal causa de la dura prisión del escritor en San Marcos de León no fue el libelo “Católica, sacra y real Majestad…”, sino su posible participación en una conjura pro-francesa como solución al conflicto bélico, antes de que J. H. Elliot publicara su trabajo “Nueva luz sobre la prisión de Quevedo y Adam de la Parra”.
Por lo demás, sólo me queda decir que la biografía está llena de matices interesantísimos en todos los órdenes como corresponde a personaje tan singular y que no todos pueden ser comentados por razones obvias de espacio, pero a los interesados les aclaro que este libro fue publicado por la editorial Espasa-Calpe en 1936 y que va por su vigésimo sexta edición, 1998, y que existe una versión reducida, sin apéndices, en la colección Austral. 

"A LA SOMBRA DE PENÉLOPE" Y "LUZ DE INVIERNO" DE NUESTRO POETA JOSÉ LUIS ALÓS DE GRANADA Y RESIDENTE EN BARCELONA

JOSÉ LUIS ALÓS

  A LA SOMBRA DE PENÉLOPE

Abatida por sus sueños
-después de tantos días consumidos
rastreando en la memoria-
despierta a la contemplación,
a la mirada grave, pensativa
de la mar bravía,

no deja de tejer sin tregua a
la luz naciente de la aurora
la túnica infinita como el viento
desde la madrugada hasta el ocaso,
desafiando las turbulentas aguas
del insomnio...

Como una larga siesta,
desabridas, las horas se repiten
adormecidas, al son rumoroso
de las olas temblorosas, escalando
los altos peldaños de la noche...
No dejes que tus párpados se cierren

que el cansancio convierta tu espera
en un pedregal de fango, que la hora
está cerca para quien a de volver
en este atardecer añil, destemplado en su declive
regresando a su hogar
con trazas de mendigo, harapiento,

con el rostro añejo bañado por la luz
de acero de la luna y las estrellas.
                     (se hace referencia a la figura homérica de la Odisea)


LUZ DE INVIERNO

A la dolorosa luz de las velas
en medio de la niebla crepuscular de
un atardecer frío de diciembre
conversan las mujeres
profanando el silencio
en torno a la mesa...

Como de puntillas
en esa hora incierta
se va asomando mansamente
la noche a través de la ventana,
y las miradas se van haciendo
habituando
al poder irresistible de las sombras...

José Luis Alós

JUNTA RECTORA DE NUESTRA ASOCIACIÓN

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